La era de Castro en Cuba termina cuando Raúl confirma su retiro

Por Sarah Marsh y Nelson Acosta

LA HABANA (Reuters) – Raúl Castro confirmó que entregará el liderazgo del Partido Comunista de Cuba a una generación más joven en su congreso que comenzó el viernes y puso fin a un gobierno de seis décadas entre él y su hermano mayor Fidel.

En un discurso de apertura del evento de cuatro días, Castro, de 89 años, dijo que los nuevos líderes serían leales al partido con décadas de experiencia subiendo la escalera y estaban “llenos de pasión e ingenio antiimperialista”.

Castro había dicho en la convención anterior del partido en 2016 que sería la última liderada por la “generación histórica” ​​que luchó en la Sierra Maestra para derrocar a un dictador respaldado por Estados Unidos en la Revolución de Izquierda de 1959.

Ya entregó la presidencia en 2018 al protegido Miguel Díaz-Canel, de 60 años, quien dirigió el partido en dos provincias antes de unirse al gobierno nacional.

La nueva generación de líderes, que no fueron forjados por la rebelión, no tiene tarea fácil. La transición se produce cuando Cuba enfrenta la peor crisis económica desde el colapso del ex benefactor de la Unión Soviética, ya que hay signos de creciente frustración, especialmente entre los jóvenes cubanos.

“Creo firmemente en la fuerza, la naturaleza y el entendimiento ejemplar de mis compatriotas, y mientras viva, estaré listo con el pie en los estribos para defender la patria, la revolución y el socialismo”, dijo Castro a cientos de delegados del partido. reunido. en un centro de convenciones en La Habana.

La convención, la reunión más importante del partido, que se realiza cada cinco años para revisar la política y el liderazgo correcto, es un evento a puerta cerrada, pero los clips se muestran en la televisión estatal.

READ  Lindblad lidera a The Ally después de la primera ronda

El propio Castro se convirtió en presidente interino cuando Fidel enfermó en 2006 y más tarde en 2011 en el líder del partido, iniciando una serie de reformas sociales y económicas para abrir uno de los últimos países del mundo gobernado por los comunistas que luego se estancó.

El viernes, elogió a Díaz-Canel como parte de la nueva generación de líderes que están retomando donde lo dejó.

El uniforme militar verde oliva de Castro contrastaba con el comportamiento civil de su protegido, de quien se espera que lo suceda como primer secretario del partido, la posición más poderosa en el sistema de partido único de Cuba.

Los cubanos mayores dijeron que extrañarían tener a un Castro al mando, aunque la mayoría estuvo de acuerdo en que era hora de entregar el testigo.

“Es otro paso”, dijo María del Carmen Jiménez, una enfermera jubilada de 72 años, “pero sin un aparato lo extrañaremos”.

Castro denunció la renovada hostilidad estadounidense bajo el expresidente Donald Trump. El presidente saliente, Joe Biden, prometió levantar algunas de las sanciones de Trump, aunque la Casa Blanca dijo el viernes que un cambio en la política cubana no estaba entre sus principales prioridades de política exterior.

Castro dijo que Cuba estaba lista para “un nuevo tipo de relación con Estados Unidos sin … Cuba tener que renunciar a los principios de la revolución y el socialismo”.

PRESIÓN PARA REFORMAR

Los nuevos mandatarios cubanos enfrentan presiones para acelerar las reformas, especialmente el cambio económico, que está a la vanguardia en la mente de los ciudadanos, especialmente de los jóvenes cubanos que solo han conocido la crisis, dijeron analistas.

READ  El operador Caledonian Sleeper critica los planes de huelga de 48 horas por temor a la seguridad

El endurecimiento del embargo comercial estadounidense de décadas y la pandemia del coronavirus han exacerbado la crisis de liquidez en la economía planificada de Cuba en apuros. La escasez de artículos incluso básicos significa que los cubanos pasan horas en fila para comprar alimentos.

Y La Habana ha dolarizado partes de la economía, dejando a quienes no reciben fondos de sus familias en el extranjero o que no han ganado divisas con el turismo a luchar para valerse por sí mismos. Ha devorado la igualdad, un pilar de la legitimidad del partido.

Desde la expansión del acceso a Internet en los últimos años, los cubanos utilizan cada vez más las redes sociales como plataforma para expresar sus críticas, mientras que los medios en línea no estatales desafían el monopolio estatal de las personas.

El estricto control de las autoridades sobre los espacios públicos significa que las protestas aún son relativamente raras y de pequeña escala, pero están aumentando en todo el país por cuestiones tan variadas como la excesiva burocracia para limitar las libertades civiles.

Castro dijo el viernes que era importante realizar reformas con más “dinamismo”, denunciando -como lo ha hecho en el pasado- “inercia, conformismo, falta de iniciativa” en las empresas estatales. El gobierno ha reanudado una serie de reformas económicas que el partido acordó en su congreso de 2011 en los últimos meses, en particular la erradicación de la doble moneda y el sistema de tipos de cambio múltiples de Cuba en enero.

Sin embargo, Castro dijo que las reformas que fomentan el sector no estatal no deben ir más allá de ciertos límites que conducirían a “la destrucción misma del socialismo y el fin de la soberanía nacional”.

READ  El español Adrián García, nuevo entrenador del Club Deportivo Real Sociedad

Activistas del partido como el profesor de matemáticas Rogelio Machado dicen estar convencidos de que la nueva generación está lista para caminar por la cuerda floja.

“Nuestro país necesita cambios y la nueva generación está más preparada científicamente para continuar en el camino del socialismo”, dijo.

Pero críticos del gobierno como “el artista” Luis Manuel Otero Alcántara, a quien La Habana acusa de ser parte de un suave intento de golpe de Estado respaldado por Estados Unidos, dicen que la sentencia de muerte está sonando para la revolución.

“Raúl cede el poder a alguien con poco carisma y que no tiene mucho apoyo popular”, dijo al escenificar su última actuación contra el gobierno, en la que se sienta en un garrote durante los cuatro días del congreso. “Nos acerca a la democracia”.

(Información de Sarah Marsh y Nelson Acosta en La Habana; Información adicional de Marc Frank y Reuters TV; Edición de Daniel Flynn, Rosalba O’Brien y Daniel Wallis)

More from Abelardo Orozco

¿Quién es Stéphanie Frappart, la primera árbitra en la Champions League?

Los franceses liderarán un Juventus vs. Dinamo Kiev que pasará a la...
Read More

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *