La política cultural cubana puede ser integral pero carece de calidad

La política cultural cubana puede ser integral pero carece de calidad

En el artículo de opinión de Nato Green “Cómo las contradicciones del socialismo hacen grande al arte cubano”, hizo varias suposiciones erróneas sobre los centros culturales en mi país, probablemente basadas en información limitada proporcionada por guías turísticas oficiales, culturales o aprobadas por el gobierno. Para comprender cómo funcionan estos centros culturales, hay que analizar cómo se crearon.

1976 es un año clave para comprender la evolución de la política cultural durante la Revolución Cubana y cómo funciona hasta nuestros días.

Se ha modificado la división entre las funciones políticas y administrativas del gobierno. Cuba creció de seis provincias a 14. En 1975 se realizó el primer Congreso del Partido Comunista y se establecieron las bases para su funcionamiento y la asignación de tareas a nuevos militantes. La estructura de gobierno ha cambiado: además de la dirección nacional del Partido Comunista de Cuba (PCCh), a cada una de las 14 provincias se le ha asignado un secretario de partido y a cada municipio también se le ha asignado un secretario de partido. (La Habana, por ejemplo, tiene 15 municipios). Además, cada centro laboral también ha adquirido un secretario general del PCCh. Las empresas privadas fueron abolidas en 1968.

Julio Llopiz-Casal, “Sin título” de la serie Objetos antiguos (2011) C-print 22 x 16 pulgadas

Poco después se creó un Ministerio de Educación y Cultura y dentro de él un Consejo Nacional de Cultura para gestionar la política cultural. Entre 1971 y 1976 ocurrió lo que se conoce como el “quinquenio gris” (los cinco años grises), uno de los períodos de censura más infames. En 1976 se crea el Ministerio de Cultura. Se creía que la creación de un ministerio dedicado exclusivamente a la cultura y la creación de una universidad para la enseñanza del arte atemperarían los excesos ocurridos durante estos cinco años.

READ  Trump usa una máscara durante la visita a los miembros del servicio heridos en Walter Reed

Además del Ministerio de Cultura, se han creado instituciones adicionales a nivel municipal. Uno de estos fue el Casas de cultura (Centros culturales). Se suponía que estos establecimientos promocionarían actividades culturales locales y apoyarían a artistas profesionales y aficionados. Allí se organizan exposiciones de artes visuales y se organizan talleres de danza, teatro o literatura según la disponibilidad de los profesores.

Esta iniciativa parece muy positiva en abstracto, pero la realidad no ha sido tan buena y con el tiempo la situación ha empeorado.

La pretensión de tener un centro cultural para cada municipio del país pone de relieve uno de los problemas típicos del socialismo real en Cuba: una presencia generalizada no es en sí misma un indicador de calidad. Todas las energías se han centrado en el mantenimiento de los centros culturales y no en la calidad de sus operaciones. En ocasiones se ubican en edificios que no ofrecen las condiciones de trabajo adecuadas. El presupuesto que les asigna el Estado es lastimeramente pequeño, y la gestión de cada centro ejerce un control absoluto sobre el contenido del trabajo producido, imposibilitando la creación de algo que desafíe los discursos oficiales del Estado. Por ejemplo, el colectivo multidisciplinario de artes Omni Zona Franca, que era dueño de un estudio en el Centro Cultural Alamar, fue expulsado en 2011 por razones políticas después de permanecer allí desde 1997 y se le negó el derecho a apelar. El Partido Comunista de Cuba decide quién estará a cargo de los centros culturales; el partido a menudo nombra director a un activista del partido de confianza, incluso si no sabe nada de arte.

READ  Ovnis moviéndose en formación vistos en Las Vegas, experto dice que no eran drones
Julio Llopiz-Casal, “Sin título” de la serie Objetos antiguos (2011) C-print 22 x 16 pulgadas

El gobierno cubano tiene la política de presumir ante el mundo de que tiene cientos de centros culturales a disposición de los artistas, pero nunca se menciona su mal funcionamiento. Con el paso de los años, estos espacios se han vuelto repugnantes para los artistas y en su mayoría están ocupados por quienes no tienen mejor opción. Los centros culturales en Cuba son un proyecto político triunfalista que ha sacrificado la calidad del arte, su enseñanza y su difusión, equiparando una presencia ubicua con una ganancia cualitativa para aparecer como una vasta empresa de justicia social.

En este mismo entorno, la educación artística convencional es un espacio privilegiado que la revolución no ha logrado cambiar. Las personas que estudian arte tienen acceso a esta educación de forma gratuita, pero si tenemos en cuenta los recursos que deben invertirse en las clases preparatorias privadas, los materiales y el trabajo de servicio social requerido que se realiza posteriormente, queda tan claro como lo es la educación artística. un privilegio aquí como en cualquier otro lugar. Quizás en la década de 1980 fue un problema menor porque los subsidios soviéticos en ese momento generaban un nivel de vida más alto para la mayoría de la población, pero la vida en Cuba desde entonces. el período especial La década de los 90 se ha encarecido día a día y el consumo cultural es ahora un lujo inaccesible para la mayoría. El salario mínimo de un trabajador cubano es de 2.100 pesos mensuales, o unos 84 dólares estadounidenses.

La Revolución Cubana quiso ampliar el acceso a la cultura, pero sus esfuerzos fueron poco entusiastas y los resultados fueron desastrosos, ya que nunca tuvo en cuenta el hecho de que el mundo ha cambiado.

READ  Video de sondeo de la policía de Pensilvania del policía arrodillado en el cuello del hombre

Apoyo Hiperalérgico

A medida que las comunidades artísticas de todo el mundo atraviesan una época de desafíos y cambios, la información accesible e independiente sobre estos desarrollos es más importante que nunca.

Considere apoyar nuestro periodismo y ayudar a mantener nuestros informes independientes gratuitos y accesibles para todos.

Volverse miembro

Written By
More from Tomás Pecina

Últimas noticias de todo el mundo.

Covid-19 ha sido “un trágico recordatorio para el mundo de la inseguridad...
Read More

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *