La infamia constante contra nuestros médicos ›Mundo› Granma

Foto: Endrys Correa Vaillant

Los médicos cubanos no son moneda de cambio. No son, como afirman las publicaciones de derecha, un obispo en la política de nuestro país. Sin embargo, son, para los que asisten, esperanza, solidaridad, sanación, salvación …

En fusión con el principio de un auténtico internacionalismo, nuestra Medicina fue uno de los primeros campeones de la colaboración en este campo y, al desarrollarse en la formación de profesionales del sector, ha multiplicado las fuerzas con las que ha ayudado. Cada vez más países, cuya fuerte expresión se puede ver con tremenda claridad en esta situación pandémica del COVID-19: Cuba ha visitado, con más de 50 brigadas médicas, en 39 países, donde ha salvado más de 13.000 vidas y trató a más de medio millón de pacientes.

Tales argumentos, conocidos en el mundo, hacen aún más escandalosa la cruda manipulación de la actual administración norteamericana y de los gobiernos satélites, que insisten en calificar de “esclavitud” la labor altamente altruista que realizan los profesionales médicos cubanos. “.

Mientras Cuba, fiel al postulado de Fidel, envía médicos a poblaciones vulnerables y no bombas, los ataques contra la isla y, en particular, contra los de bata blanca, han experimentado un incremento imparable; hasta el punto de recurrir a presiones y chantajes a entidades como la Organización Panamericana de la Salud, para cuestionar el programa Más Médicos para Brasil, acción denunciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

Según el comunicado de prensa presentado por Minrex, el nivel de satisfacción y aprobación de pacientes, médicos y responsables de este programa fue muy alto. En correspondencia con un estudio de la Universidad Federal de Minas Gerais, el 95% de los pacientes se mostró satisfecho o muy satisfecho con la atención.

READ  Cuba acoge evento internacional sobre pueblos indígenas de América

Alegó además que “si Cuba no se hubiera visto obligada a retirar a sus médicos de Brasil, podrían haber contribuido al control y enfrentamiento de la pandemia de COVID-19 en este país, el segundo más afectado del mundo”.

Es un cinismo colosal que el gobierno de Estados Unidos, que lleva más de 200.000 muertos en su propio país por la pandemia, exprese su “preocupación” por una iniciativa que ha demostrado su eficacia en la atención primaria de cientos de personas. miles de personas. desfavorecidos, en lugares remotos del gigante sudamericano.

HISTORIA DE INFAMIA

Durante las últimas seis décadas, las Antillas Mayores han sufrido repetidos ataques a su colaboración médica. Uno de los más conocidos y atroces es el programa de libertad condicional para profesionales de la salud cubanos, establecido por la administración de George W. Bush.

Durante su período de actividad (2006-2017), esta política constituyó un aliciente ilegal para que el personal sanitario cubano, que colaboraba en terceros países, abandonara sus misiones y emigrara a Estados Unidos.

A pesar de su derogación en 2017, los senadores Marco Rubio y Bob Menéndez, nacidos en Cuba, hicieron un llamado al Congreso para restaurar un programa de robo de cerebros entre los internacionalistas.

More from Hernando Capistran

Trabajadores de la educación en Colombia inician paro laboral

Bogotá, 20 de octubre (Prensa Latina) La Federación Colombiana de Trabajadores de...
Read More

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *