El chip de Elon Musk para conectar “cables rotos” en el cerebro

Elon Musk tiene 49 años. Nació en Pretoria, Sudáfrica. Tiene mellizos y trillizos con su primera esposa y un bebé, a quien le dio el nombre casi impronunciable X AE A-Xii, junto a su nueva pareja, el cantante canadiense Grimes.

Seis niños en total, pero sin problemas económicos: es un magnate y se siente cómodo en el clasificado 21 entre los hombres más influyentes del mundo.

El chip y los electrodos del proyecto Neuralink. Foto: AFP

Estudió física y administración de empresas en prestigiosas universidades y construyó su fortuna fundando empresas de éxito como Estas allá si Pay Pal, por nombrar solo dos. También incursionó en temas espaciales a través de su megaempresa SpaceX: quiere envía una nave espacial tripulada a Marte y dice que en el futuro los humanos pueden salvarse de la extinción planetaria colonizando el planeta rojo.

Promesa de revolución

Musk es el hombre que también promete revolucionar la neurociencia con un proyecto que presentó hace un mes: Neuralink.

Quizás sea uno de los más ambiciosos. Propone colocar un implante en la cabeza, un chip, que permitiría conectar el cerebro directamente con una computadora o teléfono celular. Lo haría por bluetooth.

Hace unas semanas, Musk presentó sus planes a la prensa. Dijo que la iniciativa ya se había llevado a cabo de forma experimental con un grupo de cerdos a los que se les implantó un microchip en el cerebro durante dos meses, mientras permanecían conectado a una computadora.

Electrodos de cerdo

En la demostración, Musk usó el cerdo Gertrude. Gracias a él, contó cómo funcionaría el sistema, basado en una pequeña sonda con más de 3000 electrodos conectados a cables flexibles, más delgado que un cabello humano. Con ellos, puede controlar la actividad de 1000 neuronas.

En medio de su discurso, el magnate esbozó uno de sus objetivos: “Cuando tengas algo de daño en la columnaBásicamente tienes cables rotos: eso podría arreglarlo ”, dijo.

El chip es el Link V0.9 y mide 23 x 8 milímetros. Una vez implantado, permanece al mismo nivel que la piel y se prácticamente imperceptible, con una batería que puede durar 24 horas. El cargador, magnético, estaría conectado a la cabeza para comenzar a cargar.

Por si acaso, Musk aclaró que el implante se puede retirar en cualquier momento sin efectos secundarios.

El propósito de Neuralink es generar señales cerebrales puede ayudar a combatir enfermedades como la enfermedad de Alzheimer, activar dispositivos como encender luces en una casa o activar una plataforma difusión. Elon Musk, que todavía quiere sonar genial, anunció que el chip también permitiría arrancar un auto Tesla (su marca) e incluso “guardar recuerdos”.

El proyecto sigue siendo un prototipo, todavía queda un largo camino por recorrer antes de que pueda comercializarse. Pero desde julio, las pruebas en humanos ya están en marcha.

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